海角社区app

Esta comunidad logr贸 dominar el clima extremo de la Ant谩rtida y construir una vida apta para familias con ni帽os

Es, literalmente, el fin del mundo. Mantos blanqu铆simos de nieve y hielo cubren las superficies, rodeadas solo por aguas heladas y enormes t茅mpanos. All铆, donde ping眉inos, focas y una gran variedad de aves y animales marinos encuentran un h谩bitat ideal, la vida humana parece improbable. Sin embargo, en este rinc贸n de la Ant谩rtida, una comunidad ha logrado desarrollar una cotidianeidad tal que hasta se dieron el gusto de celebrar una boda.

El pasado 18 de marzo, Paolo Ormaechea, un sargento del Ej茅rcito argentino, y Mara Schmidt, una bi贸loga que investiga a los ping眉inos, dieron el 鈥渟铆鈥 en la Base Esperanza, una de las 13 que Argentina tiene en el continente blanco, y la 煤nica que alberga a familias con ni帽os todo el a帽o.

All铆 se instal贸 en 1952 esta peque帽a ciudad, llamada Fort铆n Sargento Cabral, que tiene una escuela y una radio. Y, adem谩s, cuenta con una peque帽a iglesia, que se convirti贸 en el escenario en el que Ormaechea y Schmidt sellaron su amor y donde viven con sus dos hijas y otras 54 personas.

El matrimonio forma parte de esta comunidad cient铆fica que hace frente a temperaturas medias anuales que oscilan entre los 鈥10 grados cent铆grados en zonas costeras y los 鈥60 grados cent铆grados en las partes m谩s elevadas del interior.

鈥淓s una gran comunidad, generalmente lo comparamos con Gran Hermano, pero sin c谩maras鈥, bromea Ormaechea. Es que todos los que eligieron vivir all铆 comparten fuertes lazos y hasta tienen 鈥渞ituales鈥 propios, como las pizzas de los s谩bados a la noche. 鈥淓s un momento de relajaci贸n, de encuentro. Y ten茅s mesa de pool, de ping pong y donde todos charlamos y nos encontramos鈥, cuenta Schmidt. As铆 se conocieron los dos.

鈥淵o ven铆a por tres meses y nosotros nos empezamos a comunicar en privado al mes. Pero, para dar un siguiente paso, ten茅s que saber bien que esa persona realmente te gusta. Porque estamos aislados. Y no es una cuesti贸n de una noche鈥, dice la bi贸loga, y nuevamente aparece la analog铆a con Gran Hermano: 鈥淭en茅s que estar muy convencida y decir 鈥榖ueno, esto no se puede modificar hasta que me vaya, por lo menos鈥, porque, como se dice ac谩, el nominado no se va el domingo鈥.

No solo no se va el domingo, sino que incluso pueden pasar meses aislados en ese rinc贸n del mundo, donde los vientos pueden alcanzar hasta 300 kil贸metros por hora.

Pero ambos decidieron considerar la idea de ser una pareja y, mientras esa idea maduraba, ellos segu铆an hablando y encontr谩ndose en distintos 谩mbitosde la peque帽a ciudad, como en las casas de sus compa帽eros.

As铆 naci贸 el amor entre ellos, que continu贸 en Buenos Aires, cuando volvieron. 脡l era padre de los mellizos Mart铆n y Franco, que hoy tienen 21 a帽os, y juntos tuvieron a su primera hija, Alma. 鈥淓n el 2017 nos casamos por civil y 茅l me propuso en ese momento que la ceremonia religiosa la realiz谩ramos m谩s adelante, si ten铆amos la oportunidad de volver a Base Esperanza鈥, cuenta Schmidt.

Porque, a pesar del clima y las condiciones de vida extrema, el continente blanco atrae a tal punto que, quienes han tenido la oportunidad de pasar un tiempo all铆, siempre quieren regresar.

鈥淓ra m谩s un sue帽o que una posibilidad de cumplirlo. No era imposible, pero era muy dif铆cil de lograr鈥, recuerda 茅l. Es que, para volver, Ormaechea deb铆a inscribirse y ser seleccionado por el Comando Conjunto Ant谩rtico. Pero, para ir acompa帽ado de su familia, adem谩s, deb铆a pasar otra 鈥渋nvernada鈥 solo. Y eso hizo en 2018: pas贸 14 meses en la Base San Mart铆n, mientras ella se quedaba sola con su hija de un a帽o en la ciudad de La Plata.

鈥淧ara la mayor铆a del personal de las Fuerzas Armadas que viene a invernar es as铆, dejar a toda su familia en el continente no es f谩cil, ni para la persona que viene a invernar ni para las personas que se quedan鈥, explica Schmidt. 鈥淟os militares decimos que el invernante no es solamente el que viene ac谩. Est谩 la familia detr谩s de todo ese proyecto, con buenas y malas, con el extra帽ar. No es f谩cil鈥, reconoce su esposo.

Tras ese periodo, continuaron juntos, nuevamente en Buenos Aires, donde naci贸 su segunda hija, Luna. La familia ahora estaba completa, pero todav铆a faltaba algo.

鈥淟a Ant谩rtida atraviesa nuestras vidas鈥, sostiene Ormaechea. Y all铆 volvieron. Una vez m谩s, 茅l se inscribi贸 para realizar otra invernada, pero esta vez en familia. 鈥淐uando nos avisaron que hab铆amos sido preseleccionados lo primero que dijimos fue, bueno, much铆simas gracias, nos gustar铆a poder casarnos en la Ant谩rtida como lo hab铆amos planificado鈥, relata

La respuesta fue afirmativa, pero en la Ant谩rtida todo lleva un poco m谩s de trabajo. Llegar, por ejemplo, implic贸 viajar en avi贸n hasta R铆o Gallegos, en el sur de Argentina y de all铆 embarcarse hasta la Base Marambio, donde tuvieron que esperar nueves d铆as a que las condiciones clim谩ticas les permitieran arribar, finalmente, a la Base Esperanza.

Una vez all铆, casarse tampoco era tan sencillo. Requer铆a de una log铆stica especial para la llegada del padre Gabriel Mu帽oz, que iba a oficiar la ceremonia religiosa. 脡l ven铆a a bordo del buque rompehielos Almirante Ir铆zar, pero su arribo tambi茅n depend铆a del clima.

鈥淧uede ser que el martes nos casemos, pero si las condiciones clim谩ticas no se dan, no nos casamos鈥, recuerda Schmidt de la incertidumbre de esos d铆as. 鈥淵o hab铆a pedido que me avisaran unas horas antes para poder arreglarme y, al final, el padre lleg贸 y tuvimos una reuni贸n ac谩, en casa, media hora antes de la ceremonia鈥, cuenta.

鈥淪e pudo dar en el medio de una situaci贸n que es compleja en las bases, que es en el momento de carga y de descarga que tiene el rompehielos, donde pasan los helic贸pteros que van y vienen, con toda la dotaci贸n afectada para ese momento y se pudo realizar una burbuja, digo yo, en ese tiempo y que ocurra un casamiento que fue precioso, adem谩s鈥, detalla la bi贸loga sobe la particular boda.

鈥淒espu茅s de la ceremonia nos fuimos en frente de la capilla, al casino, que es el sal贸n donde nos reunimos y el equipo de la cocina nos hizo una torta de boda de tres pisos. As铆 que hubo un peque帽o brindis con los que estaban, los que pod铆an participar, porque el resto de la dotaci贸n estaba realizando la log铆stica de carga y descarga de la base鈥, recuerda Ormaechea.

Tras la boda, la pareja vivir谩 el resto del a帽o en la casa n煤mero 10 junto a sus hijas, Mientras sus hijas van a la escuela, 茅l se ocupa de los veh铆culos en la base y ella es conductora en la radio local , pero, adem谩s, es la encargada de la huerta hidrop贸nica. 鈥淎rgentina es el 煤nico pa铆s que tiene tres m贸dulos ant谩rticos que dan verduras frescas durante todo el a帽o鈥, explica orgullosa.

La Ant谩rtida ya es parte indisoluble de su vida. 鈥淟a actividad ant谩rtica es 煤nica. Y es enamoradiza. Te atrapa鈥, reflexiona Ormaechea. 鈥淧ara nosotros, venir, y encima con nuestras hijas, poder decir nuestros votos, volver a elegirnos estando ac谩, en la misma base que nos vio nacer como pareja, es un mont贸n. Para los dos es un mont贸n鈥, dice Schmidt.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable 海角社区app Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Federal 海角社区app Network Logo
Log in to your 海角社区app account for notifications and alerts customized for you.